Salud: ¿Bien o Servicio?
- 30 ene 2017
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En la constitución de los Estados Unidos de América, se habla del derecho fundamental a la salud. Aun así, este sistema, deficiente y desigual, está cimentado sobre el sector privado. El sistema de salud colombiano es señalado en la constitución política como un derecho de todos los colombianos, para lo cual, el Estado toma la responsabilidad de asumir el debido cumplimiento del mismo. Comparando, se abre la posibilidad de indagar acerca de las falencias de los sistemas de salud y prevención de cada Estado, más allá del enfoque público o privado. Para esto, cada Estado advierte que las persona debe de cuidar de su propia salud ”Toda persona tiene el deber de procurar el cuidado integral de su salud y la de su comunidad” (Constitución Política de la República de Colombia, Artículo 49; 1991). En relación con estas temáticas, se utilizan estadísticas relacionadas con la seguridad pública, sistema sanitario, índices de mortalidad y natalidad, entre otras.
En los años cincuenta el sistema de servicios PÚBLICOS de salud estaba cubriendo estadounidenses de manera ascendente. Sin embargo para los años sesenta se comenzó a desarrollar la ley ERISA, la cual comenzaba como una red de beneficios para las personas aseguradas por las —no tan populares en aquel tiempo— aseguradoras (valga la redundancia), esta ley fue aprobada en 1974. Así, se buscaba que las personas se autoaseguraran, y no tuvieran que acatar los costos de salud pública y poder bajar los beneficios de la misma. El efecto fue contrario a lo anticipado y generó un aumento de los costos y, por ende, gracias a la relación de farmacéuticas como Medicare y Mediaid, hubo una inflación proporcional para los asegurados en empresas privadas.
En Colombia, la medicina comienza con la influencia francesa gracias a la revolución que se produjo en este país, otra causa es la traducción de los derechos humanos de 1789. Como es bien sabido, estos derechos hablan del inviolable derecho a la vida, a rendir cuentas con el Estado para que se cumplan estos derechos y el de mayor interés a la investigación está el artículo segundo de la declaración de los derechos del hombre: “La finalidad de cualquier asociación política es la protección de los derechos naturales e imprescriptibles del Hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”. A causa de la evolución del sistema sanitario de la población colombiana, la demanda y la oferta del servicio, así como de la innovación en el ámbito medicinal, Colombia recibe la inspiración del modelo medicinal estadounidense. Esto coloca a Colombia al nivel del sistema medicinal internacional y moderno.

Así parezca producto de una ficción, la diferencia del sistema de salud en EE.UU. no surge por la ley ERISA. La diferencia surge debido a las medidas preventivas que toman los Estados como EE.UU. Según índices de la Organización Mundial de la Salud, el sistema preventivo de EE.UU es de los mejores, así como la seguridad social y la esperanza de vida, lo colocan un paso por delante a Colombia, la falta de sentido de prevención le perjudica, evidentemente, la ventaja no es monumental, pero es la que habla del enfoque que se practica en cada Estado.
A manera de conclusión, el sistema de salud es no solo comprendido desde la forma de tratar a un paciente o el costo de los medicamentos, sino que la medicina —y la salud como tal— se compone por la prevención y la forma de actuar, así como de que esta depende de ámbitos como la seguridad e incluso las condiciones de desigualdad de un Estado. Como segunda conclusión, se encuentra que el mejoramiento de los sistemas sanitarios de ambos Estados sometidos a una comparación, la ambigüedad de estas decisiones radica en la forma de enfocar la salud, evitando inflaciones y cambios en la infraestructura del país, así como la erradicación de las grandes multinacionales que componen la industria farmaceútica, que en gran parte son causas y, a la vez, consecuencias de un aumento en la demanda del servicio. Por último, es necesario comprender, por el bien del Estado a representar, que la salud SIEMPRE debe ser asumida como un servicio y no como un bien adquirido.









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